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Taganana


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Taganana


Nº 3

Anaga

TENERIFE, ISLAS CANARIAS

 

FOTOGRAFÍA digital, 35 MM

Postales atlánticas es un proyecto personal formado por pequeñas reseñas de lugares de las Islas Canarias. Pueblos, ciudades, entornos naturales. Un lugar, una postal. Cada una de ellas reflejará mi experiencia como visitante en forma de fotografías, anotaciones y pequeñas reflexiones.

Se trata de almacenar sensaciones asociadas a lugares, para que, tal y como sucede cuando encontramos una vieja postal, podamos recordar lo visto, lo vivido. 

Postales atlánticas es un relato particular de Canarias que ahonda en el turismo como eje vertebrador de la realidad del archipiélago. Un espejo que nos recuerda de dónde venimos, cómo hemos cambiado y, yendo más allá, hacia dónde vamos.

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Fachadas en Taganana


Fachadas en Taganana


­El Parque Rural de Anaga es uno de los grandes atractivos naturales de Tenerife. Después del Teide, ocupa la segunda opción entre los lugares más visitados por los turistas que cada año acuden a la isla. Anaga se compone de multitud de valles escarpados coronados con bosques milenarios de laurisilva. Una red de carreteras estrechas y tupidas, así como multitud de senderos, permiten visitar las diferentes aldeas aisladas que descansan escondidas entre montañas.

Con todo, la visita al Parque representa una experiencia aparte dentro de lo que ofrece Tenerife. Explorar Anaga supone disfrutar de sus senderos o bañarse en sus playas de arena negra, pero también merodear por sus poblados: Afur, Chinamada, Taborno o Taganana.

Como enclave natural alejado de los espacios urbanizados, conserva con arraigo algunos de los valores y señas de identidad que han definido la sociedad canaria rural del siglo XX. La dificultad de los accesos y el estado de aislamiento de los núcleos urbanos obligó a la población a desarrollar una economía de subsistencia basada en la agricultura y la ganadería. 

En Afur, una aldea en la que viven algo más de 50 personas, tuve oportunidad de entablar conversación con varios de sus habitantes, todos mayores. Ocurrió en la popular venta* de José Cañón, un señor muy conocido por su carácter risueño y dado a la broma. Punto de partida para algunos senderos, es el único lugar que permite disfrutar de un descanso para tomar algo y reponer fuerzas. Los estantes del local están llenos de botellas de más de 130 países. Se las han ido trayendo entre amigos y turistas que vuelven para verlo.

José presume de las tierras de Anaga con orgullo aunque se muestra contrariado cuando trata de echar una mirada hacia el futuro. Todos los allí presentes coincidían en el estado de abandono de muchas de las casas y los terrenos de siembra, así como del despoblamiento progresivo y la consecuente pérdida de las tradiciones: «Hoy nadie quiere trabajar la tierra. Cuando nosotros no estemos —refiriéndose a los habitantes que quedan— no sé qué va a pasar con Afur».

Efectivamente, no puedo evitar preguntarme qué le espera a Afur. La sensación es ambigua porque el lugar, enfrascado entre montañas, es una maravilla de las que ya no quedan. Sin embargo, la realidad de los tiempos parece condenarlo a una muerte lenta sin remedio.

José Cañón se muestra encantado cuando pido hacerle una foto. De hecho, dice que nunca se la ha negado a nadie: «Aquí han venido de todos lados. El otro día mismo estuvieron de la televisión alemana». Quizá, consciente del destino del pueblo, disfruta recordando anécdotas y se siente cómodo cuando le piden ser retratado. Rememora con nostalgia el trasiego de los tiempos pasados, las personas conocidas, sus clientes más atípicos… Este hábito que repite a diario con todo el que muestra interés, es el gesto inconsciente con el que José reivindica una vida ligada a su lugar de origen. Sus historias son las historias de Afur.

 

Texto verificado por Raquel Acereda

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Carretera de Afur


Carretera de Afur


 

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Mayores en Afur


Mayores en Afur


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Mar de nubes


Mar de nubes


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Venta


Venta


 

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Señalética


Señalética


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roque de las bodegas


roque de las bodegas


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Acantilados


Acantilados


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Producto local a pie de carretera


Producto local a pie de carretera


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Carretera de la costa


Carretera de la costa


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Turistas


Turistas


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Bares y restaurantes en la costa


Bares y restaurantes en la costa


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Sendero de Chinamada


Sendero de Chinamada


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Litoral de Anaga


Litoral de Anaga


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Cumbres de Anaga


Cumbres de Anaga


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Terraza


Terraza


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Paisaje desde Chinamada


Paisaje desde Chinamada


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Alfombra al balcón


Alfombra al balcón


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Playa de Almáciga


Playa de Almáciga


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Vistas hacia el mar


Vistas hacia el mar


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Arquitectura tradicional


Arquitectura tradicional


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Fermín


Fermín


Fermín

Le encontré en la venta de José Cañón, tomando una cuarta de vino de la zona. Entre otras anécdotas, cuenta con orgullo que lleva viviendo en Afur toda su vida.

Cuando era joven, se enamoró de una chica de La Palma y fue hasta allí a buscarla: "Me acuerdo hasta de sus apellidos. La cosa no funcionó. Se fue para Bélgica y nunca más supe de ella", comenta emocionado.

Vive solo en Lomo Centeno, un grupo de casas construidas en cuevas, situadas 15 minutos barranco arriba desde Afur. Baja todos los días para buscar el pan, aunque hoy además toca cargar la bombona del gas. Le subimos en coche con cierto vértigo por una pista estrecha de tierra. Las vistas espectaculares desde su casa enseñan sin barreras las montañas de Anaga y el mar.

Fermín insiste en compartir un rato más con nosotros y nos ofrece tomar algo en su casa. Su disposición nos ablanda. Conmueven sus ganas de contar cosas, de hacerse escuchar. De reafirmarse ante el silencio cotidiano de unas cumbres solitarias.

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Taganana


Taganana


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Playa de Benijo


Playa de Benijo


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Ermita


Ermita